Sciurus vulgaris – ARDILLA ROJA

Si la traviesa Campanilla amiga del mágico Peter Pan tuviera que tomar la forma de algún mamífero terrestre, no se me ocurre ninguno más indicado que este pequeño y entrañable diablillo. Y es que al igual que ella, corren, saltan, suben, bajan, incluso parece que vuelan, vamos, un terrible no parar, y si estás debajo de un pino, pues hasta te puede caer en la cabeza un trozo de piña o lo que hayan dejado de ella.

A pesar de todo, verlas tan esponjosas causa mucha ternura. Y si le añades ese aspecto algodonado, esa cola vivaracha, ese penacho de pelo que le sale junto a las orejas, ese corretear ondulado cuando están en el suelo… Unos soles, como nuestras entrañables amigas Chip y Chop, de aquellos dibujos animados de Disney que me amenizaron la infancia.

Muchas fueron las que vi durante mi etapa viviendo en Soria, y en libertad la verdad es que sólo recuerdo haberlas visto allí. Incluso en el parque de la ciudad, La Alameda de Cervantes, vulgarmente conocido como La Dehesa, había varias instaladas permanentemente, pero no de la manera que ahora os contaré.

No tenía pensado escribir esta entrada, pero un viaje a Soria de mi hija mayor Andrea, a quien le dedico esta entrada, ha desencadenado los acontecimientos. Ella no había vuelto por allí desde que nos trasladamos a vivir a Zamora y regresó muy contenta, exultante más bien diría yo. Mira que hay cosas interesantes y bonitas que ver en esta ciudad, pero lo que la había vuelto medio loca fue visitar el parque donde jugaba de niña, y ver que había un montón de ardillitas que te comían de la mano y a las que podías tocar sin temor. Se ve que durante todos estos años se han ido sociabilizando con el contacto humano y la comida fácil.

Como podréis comprender, fotos y vídeos que me trajo, y no me queda otra. El blog lo subtitulo animales y plantas que me voy encontrando, pero quién le puede negar algo a un hijo, máxime cuando es relacionado con esta afición por los animalillos. Concluyendo, el resultado es que la nueva entrada indirectamente la ha elegido ella, y yo contento. ¡A todos nos gusta que sigan nuestros pasos!

Nombre científico: Sciurus vulgaris Linnaeus, 1758 – ARDILLA ROJA

Reino: Animalia / Filo: Chordata / Subfilo: Vertebrata / Infrafilo: Gnathostom / Clase: Mammalia / Orden: Rodentia / Suborden: Sciurognathi / Superfamilia: Sciuroidea / Familia: Sciuridae / Subfamilia: Sciurinae.

Incluyendo su larga cola miden menos de 50 cm. y pueden llegar a pesar medio kilo. El pelaje en el dorso es rojizo pardusco o negruzco y blanco en la parte del vientre. Durante el invierno presentan junto a las orejas unos largos penachos. No hay diferencia entre machos y hembras, y los jóvenes sólo se reconocen por tener la cola menos tupida.

Es un animal plantígrado (que apoya en el suelo las plantas de las manos y los pies al caminar), que presenta cuadro dedos en las extremidades superiores y cinco en las inferiores, todos provistos de unas largas uñas curvas. Las traseras son bastante más largas que las delanteras.

Alcanzan la madurez sexual al año de edad, durando la gestación entre 36 y 42 días, tras los cuales suelen tener de 3 a 5 crías. Estas permanecen en el nido un mes y medio, independizándose a las nueve semanas de vida. Las hembras adultas tienen dos camadas al año, la primera en la primavera y la segunda en el verano, mientras que las hembras primerizas sólo tienen una. El cortejo sexual es muy simple, limitándose los machos a perseguir a las hembras en celo hasta que se produce el apareamiento, el cual es realizado por los más dominantes, desentendiéndose de toda actividad relacionada con la crianza tras la cópula.

Se alimenta de todo tipo de frutos y semillas, sintiendo predilección por los piñones, consumiendo también brotes de ramas, hongos, larvas de insectos y caracoles, y en épocas de escasez de alimentos, recurren a huevos, polluelos e incluso insectos.

De costumbres solitarias y diurnas, activo durante todo el año, disminuye la actividad hacia el mediodía para descansar en nidos redondeados que construye en las copas de los árboles o aprovechando los huecos de los troncos. De todos es bien conocida su actividad previsora, recolectando y guardando alimento para épocas de escasez.

Está presente en todo tipo de arbolado en la mitad superior norte de la península ibérica, encontrándose en la franja mediterránea más restringido su hábitat a zonas de pinares, siempre por debajo de los 2.000 metros de altitud.

Contamos con cuatro subespecies dependiendo de su zona de distribución: alpinus, numantius, infuscatus y segurae. Esta de la fotografía tiene que ser numantina sí o sí.

Merendera montana – MERENDERA

Cuentan que en la antigüedad para separar el grano de la paja se trillaba el cereal. Para ello se segaba la hierba de una porción de pradera y luego con unos trillos, que eran una especie de trineos grandes de madera tirados por caballos, yeguas, burros, burras, vacas, bueyes, mulas o mulos, y que en su parte inferior tenían incrustados infinidad de trozos de piedra con filo, se daba vueltas en círculo por ese trozo hasta que no quedaba nada de hierba. Luego se barría todo bien y se esparcía el cereal encima y otra vez a dar vueltas con los trillos por encima hasta que la paja estaba bien triturada, dándole vueltas o removiendo entre medias para que las pajas largas subieran para arriba, juntando en montones lo trillado (parvas creo que se llamaban), y otras varias faenas que la actividad tenía… Tras esto se esperaba a que hubiera días de aire y arrojando la paja hacia arriba, el grano más pesado caía al suelo y la paja impulsada por el viento era desplazada a cierta distancia, quedando ambos separados. Y así una jornada tras otra hasta que se acababa con toda la cosecha.

Pues para bien o para mal, yo fui uno de aquellos afortunados o desgraciados que tuve que pasar una buena parte de los veranos haciendo estas faenas. Recordándolo desde la distancia, se siente hasta nostalgia, pero de niño aquellas interminables jornadas veraniegas eran un castigo divino. De hecho, recuerdo que me escapaba a la menor oportunidad que surgía.

A lo que iba que me pierdo divagando y seguramente os estéis preguntando que tienen que ver estas cosas con una flor. Cuando terminaba toda la trilla quedaban las praderas llenas de numerosos círculos amarillentos, pulidos y suaves por el efecto continuado de la trilla, y es ahí donde recuerdo que a los pocos días se veían innumerables cantidades de estas bellas flores.

Y de ahí el hecho de contaros esta historia, porque aunque su presencia en mi pueblo era habitual en infinidad de praderas de diversos lugares, tras la trilla siempre aparecían en grandes cantidades y no hacía falta que lloviera. Cosa que me llamó siempre mucho la atención y al haber visto un ejemplar, inevitablemente su visión me ha traído estos recuerdos.

Reino: Plantae / División: Magnoliophyta / Clase: Liliopsida / Orden: Liliales / Familia: Liliaceae.

Nombre científico: Merendera montana (Loefl. ex L.) Lange / Colchicum montanum.

También se la conoce como quitameriendas o levantameriendas, al estar su nombre asociado con su aparición cuando empezaban a acortar los días, impidiendo la realización de las meriendas campestres tras las labores agrícolas. En zonas de montaña, espantapastores, en relación con el abandono de los pastos veraniegos por la llegada del invierno. Mataperros, por su toxicidad…

Es una planta perenne provista de un bulbo negruzco de unos 2 x 2’5 cm, del que surgen las hojas y las flores.

Las hojas son alargadas, llegando a medir 20 cm., salen después de las flores y se mantienen verdes hasta la primavera.

Las flores son solitarias, una por planta, aunque a veces aparecen dos. Consta de 6 pétalos en forma de estrella, de color rosado malva y de aproximadamente 3 cm. de longitud. En el centro posee 6 estambres de color amarillo de un centímetro de largo.

Florece en los meses veraniegos y principio del otoño, aunque algunas como podéis ver, se adelantan.

A tener en cuenta es importante saber que es tóxica y contiene alcaloides (colchicina) para evitar ser comida por los herbívoros, especialmente las hojas. Actualmente también es utilizada con fines farmacéuticos.

Es una planta endémica de la península ibérica y sur de Francia, pudiéndosela ver hasta los 2.500 m. de altitud. En el litoral mediterráneo está menos presente.

Pararge aegeria – MARIPOSA DE LOS MUROS

Muchas son las mariposas de esta especie que estoy viendo durante los últimos días, cosa que no es nada extraña ya que es una de las mariposas diurnas más comunes que tenemos, pero una mañana de la semana pasada me llamó mucho la atención el comportamiento de un grupito de ellas que vi en un parque.

Apenas eran una decena y mientras que unas se posaban en el suelo, encima de algún palo, piedra o planta, siempre mirando hacia el oeste, de espaldas a la salida del sol, o de cara a su puesta, según se mire, otras iban y venían. Cuando alguna pasaba volando cerca de otra que estuviera posada, esta elevaba el vuelo y hacían un breve revoloteo juntas, siguiendo cada una por su lado.

Después de investigar he llegado a saber que el misterio era debido al juego amoroso que se traían entre manos. Los machos, como el de la fotografía, que son muy territoriales, estaban esperando el paso de las hembras y cuando se acercaba otro macho, elevaban el vuelo para expulsarlo de las proximidades de su posadero habitual. Debía haber escasez de hembras porque no detecté más que escarceos entre machos, o también puede ser que las hembras no estuvieran dispuestas y al percatarse, los machos desistieran de insistir para nada.

De lo que no he podido encontrar información es del por qué de colocarse siempre en esa posición. Y es que siempre se orientaban de la misma manera, ya que una vez que se posaban, si no lo hacían mirando hacia el oeste, siempre se movían para colocarse hacia allí. Si algún día llego a saber el motivo de este comportamiento, os lo haré saber.

Posiblemente no sea una mariposa muy llamativa en cuanto a su colorido, ni de las más bonitas, pero a mí me parece que tiene su encanto. Además, me hicieron pasar un buen rato viendo sus conflictos territoriales e intentado hacerles fotos mientras estaban posadas, cosa que no fue muy difícil ya que no se mostraban muy desconfiadas y siempre tenían las alas abiertas. Pendiente queda también encontrar crisálidas y orugas para incorporar las fotografías a esta entrada, pero tiempo al tiempo…

Filo: Arthropoda / Subfilo: Hexápoda / Clase: Insecta / Superfamilia: Papilionoidea / Familia: Nymphalidae / Subfamilia: Satyrinae.

Nombre científico: Pararge aegeria (Linnaeus, 1578).

También se la conoce como maculada.

Puede llegar a tener una envergadura de algo más de 4 cm. Los machos, como el de la fotografía, presentan en las alas anteriores tres venas con unas escamas que forman suaves protuberancias, cuya finalidad es emitir feromonas para atraer a las hembras.

Tienen una coloración reticulada con diversos tonos aleonados, presentando un ocelo con el centro blanco en las alas anteriores y tres o cuatro en las posteriores. Las hembras suelen tener mayor tamaño y son más claras.

Se la puede observar entre los meses de febrero y noviembre y saca varias generaciones al año.

Realizan la puesta de huevos en la parte inferior de las hojas de sus plantas nutricias, siempre de uno en uno y tardan unos 10 días en eclosionar.

Las orugas son verde amarillentas con una raya media dorsal verde oscura, líneas longitudinales amarillas, cabeza verde azulada y dos apéndices en la parte trasera de color blanco rosado.

Las crisálidas son de color verde o marrón claro con puntos amarillos y pueden eclosionar a los 15 días.

Las orugas se alimentan de plantas gramíneas, mientras que las mariposas liban néctar de las flores, especialmente de zarzas, y sales minerales del suelo o incluso de excrementos.

Puede invernar como oruga, crisálida o adulto y no es raro verlas volar en los días invernales de buen tiempo.

Se distribuye por toda la península ibérica, en altitudes inferiores a 2.000 metros.

Gryllotalpa gryllotalpa – GRILLOTOPO

Mucho había oído hablar de este insecto, aunque nunca había tenido la oportunidad de verlo. La suerte me vino el otro día cuando tras acabar las tareas en la finca, ya anocheciendo, encendí las luces del coche para regresar a casa. Entonces, a poca distancia, observé en el suelo algo que se movía y con la curiosidad esta innata que parece que tengo, pues no me quedó más remedio que bajar a ver que era.

De primeras pensé en una chicharra gigante, pero al mirar con más detenimiento ya pude comprobar que se asemejaba más a un grillo gigante, y es que tiene un buen tamaño, como el ancho de la palma de una mano para que os hagáis una idea.

No recuerdo que en mi pueblo haya estos bichos, y si los hay nunca los había visto. De ahí que fuera la primera vez que coincidía con un ejemplar. Sin embargo aquí en Zamora, hablando con otros amigos que también tienen huertas, cada vez que alguien mencionaba que le habían cortado cebollas, tomates o cualquier otra planta, este bichejo era siempre el culpable. Aun así, yo en la mía nunca había visto ninguno, ni tampoco encontré galerías de las que excavan.

La verdad es que el pobre no es muy agradable de ver, incluso mete algo de miedo siendo tan grande. No sé que estaría haciendo en mitad de un camino de concentración, ya que parece ser que prefieren los terrenos blandos, arenosos y húmedos. Imagino que cambiando de lugar de residencia, la cosa es que ahí lo dejé, con la esperanza que no acabara eligiendo mi huerta.

Aunque después de haberme informado sobre él, es cierto que causa bastantes daños en los cultivos, pero también es cierto que come una gran cantidad de insectos nocivos. Así que su presencia es un dilema, que la naturaleza siga su curso y si vienen, bienvenidos sean.

Nombre científico: Gryllotalpa gryllotalpa (Linnaeus, 1758).

Filo: Arthropoda /Subfilo: Hexápoda /Clase: Insecta / Orden: Orthoptera / Suborden: Ensífera / Superfamilia: Grylloidea / Familia: Gryllotalpidae.

También se le conoce como alacrán cebollero.

De aspecto robusto, puede medir hasta 5 cm. y tiene unas fuertes patas delanteras que le permiten excavar galerías en el suelo húmedo, donde vive habitualmente. Algunas de ellas llegan a alcanzar el metro de profundidad.

No hay diferencias entre machos y hembras, es de color marrón, con variedades entre el rojizo y el grisáceo, y su aspecto es aterciopelado, estando recubierto de una capa de finísimos pelos que le permiten repeler la humedad. Sus ojos son pequeños, las antenas muy cortas y de su abdomen salen dos grandes y puntiagudos cercos. Las alas anteriores son cortas y visibles, mientras que las posteriores son alargadas y están protegidas bajo los élitros (alas endurecidas a modo cascarón que poseen en el tórax y no son útiles para volar).

Sus hábitos son nocturnos, por lo que su observación no es fácil al ser raro que abandone sus galerías, aunque a veces lo hace y parece ser que únicamente con fines reproductores. Su vuelo es muy torpe y sólo poseen alas los ejemplares adultos.

Se alimenta de insectos, larvas de insectos, gusanos y raíces.

En las noches veraniegas los machos emiten un canto regular a la entrada de las galerías con el fin de atraer a las hembras.

Las hembras durante la primavera y el verano realizan puestas de hasta 250 huevos en una de las múltiples cámaras que tienen. Estos son atendidos por ellas hasta que eclosionan a las tres o cuatro semanas. Las larvas tienen cuatro mudas en esta etapa de su vida. Durante su primer año lo hacen dos veces antes de que llegue el invierno y comience su estado de hibernación. Cuando llega la primavera se reactivan y completan las dos siguientes hasta su transformación en estado adulto. A veces, si las condiciones no son favorables, su transformación en adultos se puede posponer hasta su tercer año.

Papilio machaon Linnaeus 1758 – MARIPOSA REY

Muchas veces he visto esta mariposa y siempre me ha parecido una de las más bonitas, si no la que más. Y es que tanto su variado colorido y gran tamaño, como su forma, con esas prolongaciones que tiene en las alas, hace que llame muchísimo la atención.

¿Y lo grácil de su vuelo? Que tan pronto están planeando majestuosamente, como haciendo ágiles giros, para luego posarse sutilmente en cualquier flor. Una elegancia.

Esta llegó volando a una planta de romero que tengo en el huerto para alimentarse. Debía tener mucha hambre porque me ha dejado hacerle fotografías sin inmutarse, cosa que nunca conseguí con otros ejemplares que divisé y que siempre me dejaron con la frustración de conseguirlo. Pero ya está, prueba superada y como diría el rey emérito, lleno de orgullo y satisfacción.

Es maravilloso lo que ha evolucionado la tecnología en los últimos tiempos y que sólo con un click, puedas tener el recuerdo de un momento para siempre. Digo esto porque recuerdo que de niño intenté hacer una colección de mariposas, sin mucho éxito la verdad. Improvisé un cazamariposas con un palo, un trozo de alambre y una red de esas en las que venían las naranjas, y me lancé a recorrer los prados del pueblo. Alguna pobre si cayó en mis manos, para tristemente morir clavada en un alfiler. Suerte para ellas que mi artefacto no tardó en desarmarse y pasaba más tiempo atando cuerdas que otra cosa, así que abandoné la empresa y a dios gracias muchas no fueron las capturadas. De ahí mi alegría de poder conservarlas de forma digital y que ellas puedan seguir volando libremente.

Filo: Arthropoda / Subfilo: Hexápoda / Clase: Insecta / Superfamilia: Papilionoidea / Familia: Papilonidae.

También se la conoce como cola de golondrina, macaón o reina de la ruda.

Esta mariposa es una de las más grandes que tenemos, pudiendo llegar a tener una envergadura alar de hasta 10 cm. de longitud, siendo las hembras algo mayores que los machos. Es de colores negros, azulados y amarillos crema, con un ocelo rojo y amarillo y una cola en cada ala posterior. Los machos y las hembras únicamente se diferencian en la forma del abdomen, más abombado en ellas y puntiagudo en ellos.

Se la puede observar entre los meses de abril y agosto, llegando a producir hasta tres generaciones anuales si las condiciones climáticas son propicias. Se alimentan del néctar de las flores de cardos, lilas, hinojo, ruda, perejil y zanahoria, entre otras, y es común verla bebiendo en estanques o similares, siendo frecuente observarla en prados floridos, áreas abiertas, márgenes de caminos y jardines.

Es curiosa la costumbre que tienen los machos de agruparse para volar, realizando bonitas acrobacias. Vuelos posiblemente que tengan fines reproductores.

La puesta de huevos se realiza de uno en uno en las hojas de la planta nutricia. Aproximadamente a la semana nacen las orugas, de cuerpo oscuro y forma parecida a un excremento de pájaro. En sólo dos semanas, multiplica por mil su peso, hecho éste que, al parecer, ningún otro animal conocido puede lograr. Al crecer su cuerpo se vuelve rechoncho y adquieren color verde claro con anillos negros y manchas rojizas, siendo muy vistosas. Cuando son molestadas proyectan un órgano rojizo bifurcado que está situado detrás de la cabeza. Dicho órgano, llamado osmeterio, emite un olor acre a ácido butírico con el que se pretende asustar al posible depredador, terminado el peligro el órgano se retrae.

Las crisálidas son de color variable, verdes durante la primavera y el verano y grisáceas durante el invierno. Se sujetan a los tallos de la planta nutricia por el extremo del abdomen con un cinturón de seda.

Está presente en toda la península ibérica en alturas inferiores a los 2.000 metros.