Triturus marmoratus – TRITON JASPEADO

Muchas zonas de la Sierra de la Culebra, que se encuentran reforestadas de pinos desde mediados del siglo pasado, pueden durante la estación veraniega tener un aspecto de zonas secas. A pesar de ello, cuentan con una gran cantidad de parajes húmedos donde podemos disfrutar de especies como esta.

En una de mis excursiones estivales tuve la suerte de encontrar una charca en la que había varios ejemplares de estos anfibios. Se estaban calentando flotando en la superficie del agua, pero cuando detectaban mi presencia se dejaban hundir suavemente hacia el fondo, para volver a emerger cuando me retiraba. Con este juego estuvimos un buen rato mientras intentaba fotografiarlos, ellos subiendo y bajando, y yo caminando hacia adelante y hacia atrás. Seguro que si alguien hubiera visto la cómica escena habría echado unas risas. En cualquier caso y pese a lo laborioso de la tarea, al final conseguí hacer alguna foto medio decente a un macho.

Si no llego a mirar detenidamente no los hubiera visto porque estaban bastante bien camuflados entre la vegetación y sus movimientos eran lentos. Además su verdoso colorido les ayuda a mimetizarse perfectamente, cosa que de sobra saben, ya que mucho no se alejaban de las hojas que flotaban en la superficie.

La segunda fotografía fue realizada por mi amiga Sinda Romero a un ejemplar que sorprendió en la terraza de su casa. Se trata de un macho durante la fase terrestre de estos anfibios. Le agradezco profundamente que me haya dejado utilizarla.

Reino: Animalia / Filo: Chordata / Clase: Amphibia / Orden: Caudata / Familia: Salamandridae.

Nombre científico: Triturus marmoratus (Latreille, 1800).

Los tritones jaspeados pueden llega a medir 16 cm. de longitud, siendo la cola de menor longitud que el cuerpo. Su coloración es un reticulado de fondo verde o amarillo verdoso con puntuación negra y manchas negras sobre este fondo. La zona ventral es negruzca con puntuación blanquecina. Las extremidades delanteras cuentan con 4 dedos y las posteriores con 5.

Los machos se diferencian de la hembras en que son algo más pequeños, tienen la cabeza más estrecha, las patas más largas y presentan una cresta a lo largo de la superficie dorsal, la cual está más desarrollada durante el periodo reproductor, pasando fuera de este a ser un abultamiento que alterna el color negro y anaranjado. Las hembras en su lugar tienen un surco anaranjado. Además la cloaca de ellos es semiesférica con una abertura longitudinal, mientras que la de ellas es más ovalada presentando numerosas papilas.

Para su vida durante la fase acuática elige superficies de agua calmadas, que no tengan corriente, tanto naturales como artificiales. Esta etapa coincide con el inicio del periodo reproductivo a la finalización del invierno y la llegada del buen tiempo. Primero acuden los machos y ocupan un territorio. Durante esta época son muy agresivos y lo defienden con gran intensidad de otros machos.

Normalmente una o dos semanas más tarde aparecen las hembras, realizándose el cortejo nupcial normalmente durante la noche y fuera del agua. Posteriormente las hembras depositan los huevos individualmente en el fondo entre la vegetación. Estos son de color blanco amarillento o blanco verdoso, ovalados y de apenas 2 mm. de tamaño, cubiertos de una sustancia gelatinosa.

Las larvas al nacer son de color blanco amarillento, teniendo ocasionalmente tonos verdosos, miden aproximadamente 1 cm. En el dorso presentan dos líneas longitudinales de color cobrizo y cuando desarrollan las cuatro extremidades presentan una cresta en la zona dorsal.

Durante la fase terrestre busca zonas con vegetación abundante y cercanas a lugares húmedos, escondiéndose durante el día entre la hojarasca, en agujeros o bajo piedras o troncos.

Se alimenta de insectos y durante la etapa de vida terrestre también de lombrices, caracoles y babosas.

Al sentirse acosados segregan por la piel una sustancia mucosa tóxica e irritante.

Se encuentra distribuida en la mitad norte de la península ibérica, siendo más escasa en la parte oriental.

Phoenicurus ochruros – COLIRROJO TIZON

Si alguien me preguntara por qué me gusta tanto ir a la huerta podría dar cientos de respuestas, pero sin duda, una tendría que ver con este pajarillo. Apenas he abierto la puerta de la finca ya los veo revolotear de un lugar a otro, con esos sube y baja de la cola tan graciosos que me hacen sentir que me estaban esperando y me saludan alegremente.

Tienen una gran vitalidad, son incansables y no paran quietos, siempre se están moviendo de un lugar a otro y permanecen por las inmediaciones. Tengo que reconocer que mucha es la compañía que me hacen, aunque en el fondo sé que soy una molestia para ellos, y que lo único que quieren es alimentar a sus polluelos.

Son muy prolíficos, ya van por la tercer pollada, pero sólo son los padres los que se quedan en la zona. Las crías desaparecen una vez han aprendido a comer solas, dejando a los esforzados progenitores con sus amoríos.

Les he tenido que ceder un apartado de una estantería donde pongo las cosas en esta tercer pollada. En las dos primeras hicieron el nido en un hueco junto a una viga bajo el tejado del caseto de la herramienta, pero tengo la sensación que este nuevo lugar les pareció más fresco para la estación veraniega, porque con la subida de las temperaturas se trasladaron a esta nueva residencia.

Otra de las cosas por las que me agrada mucho tenerlos cerca, es porque cazan insectos sin paranza, lo que para el huerto siempre viene muy bien. Además lo hacen en cantidades industriales ya que los jovenzuelos son unos tragones de mucho cuidado y meten para el buche todo lo que les traen. Incluso a veces les he visto darles unos pedazo saltamontes que no me explico como se los pueden tragar.

Resumiendo, no serán una de las especies de pájaros más bonitas que tenemos, pero sin duda beneficiosas sí que lo son, y mucho.

Reino: Animalia / Filo: Chordata / Subfilo: Vertebrata / Clase: Aves / Orden: Passeriformes / Familia: Turdidae.

Nombre científico: Phoenicurus ochruros (Gmelin, 1774).

El colirrojo tizón mide unos 15 cm. de longitud, tiene una envergadura alar de 26 cm. y apenas pesa unos 20 gramos.

Ambos sexos tienen la cola y el obispillo (que es la parte inmediatamente superior a la cola) de color rojo. En los machos el pecho y la cara es de color negro azabache, siendo el resto del cuerpo oscuro con excepción de unas pequeñas manchas blancas en la alas, sin embargo las hembras y los ejemplares jóvenes son de color pardo grisáceo.

Al llegar la primavera la hembra construye el nido en oquedades de roquedales y paredes, gustando de hacerlo en lugares inaccesibles a los depredadores dentro de construcciones humanas. Las puestas pueden ser de hasta 8 huevos, completamente blancos, que son incubados por ella alrededor de 15 días.

Ambos padres alimentan a las crías con insectos y alguna semilla, consiguiendo siempre que vuelen antes de las 3 semanas.

Aunque la alimentación se compone mayoritariamente de insectos, en la estación invernal se amplia con la ingestión de semillas y bayas.

Es una especie sedentaria, como mucho se puede producir alguna migración al sur peninsular durante la estación invernal.

En la península ibérica contamos con dos subespecies: gibraltarensis que tiene el dorso gris y está asociado a la mitad norte, y aterrimus, más negro y distribuido por el centro y sur.

Velella velella – MEDUSA VELERO

El encabezamiento de esta entrada es cosa de mi buen amigo Manuel, cántabro de nacimiento y madrileño de adopción, a quien le agradezco enormemente tanto su colaboración con el blog, como el haberme dado a conocer un ser vivo, del que sinceramente no había oído ni hablar, así que sin más, vamos con ella:

Cuando el amigo Arturo inicio esta aventura del blog, pensamos que de vez en cuando nos encontramos con bichos en nuestras escapadas, que bien podrían tener un hueco en su blog.

A primeros de mayo organizamos una escapada a la costa mediterránea (Sierra de Irta, en Castellón) y allí nos topamos con estos hidrozoos, es curioso porque tengo el recuerdo de haberlos visto de pequeño en la costa cántabra, por aquel entonces no habíamos oído hablar aun de la Carabela Portuguesa, y cualquier bicho que se acercaba a la orilla, y no era rápido… acababa, primero en el redeño, y después probablemente entre nuestras manos (aquí estoy oyendo a Eva decirle a Agatha… “no hagas caso a tu padre, y no toques ese bicho, que puede ser urticante”… jajaja).

Al igual que en mis recuerdos, las hemos podido ver un primer día flotando cerca de la orilla, al día siguiente todas apelotonadas al borde de la playa, y dos días después de aparecer, solo quedaban esparcidos por la orilla los flotadores a los que va unida la vela, de donde toma el nombre.

A Eva: Tienes toda la razón, algunos bichos pueden ser peligrosos… pero nos mola, ya nos conoces.

A Arturo: No podemos dejar pasar tanto tiempo entre encuentro y encuentro, con lo que nos gusta bichear, jajaja,

Hala, ahí te lo dejo, y ahora tú les explicas cuestiones técnicas. Cuídate mucho. Prometo mandarte algún aporte más.”

Reino: Animalia / Filo: Cnidaria / Clase: Hydrozoa / Orden:Anthoathecata / Familia: Portipidae.

Nombre científico: Velella velella (Linnaeus, 1758).

Nombres comunes: barquita de San Pedro, vela púrpura, vela de mar.

Cuando está viva presenta un bonito color azul oscuro y puede llegar a alcanzar unas dimensiones de 10 x 5 cm.

Aunque su apariencia es la de una medusa, en realidad se trata de una acumulación de pequeños animales llamados hidrozoos, los cuales están unidos a una especie de disco gelatinoso.

Flota en el agua, donde se desarrolla su vida, y en la parte superior presenta una especie de vela de forma triangular que emerge de la superficie, siendo la parte sumergida la colonia de hidrozoos.

Forman extensas colonias y se desplazan a la deriva arrastradas por el viento y las corrientes, lo que hace que a veces lleguen a la orilla en grandes cantidades.

Son prácticamente inofensivas, pero se recomienda no tocarlas para evitar posibles reacciones urticantes en caso de tener contacto con alguna pequeña herida abierta, ojos o mucosas.

Se alimentan de zooplacton que capturan con unos pequeños tentáculos que apenas miden 2 cm. de longitud.

Su reproducción es asexual, produciendo pequeñas medusas de aproximadamente 1 mm. de tamaño, que se fijan al fondo del mar donde liberan las células sexuales, las cuales una vez fecundadas se transforman en un pequeño pólipo que sube a la superficie y origina una nueva colonia.

Mauremys leprosa – GALAPAGO LEPROSO

Tan seca ha sido la primavera y tanto tiempo llevaba sin llover por estas tierras, que cuando una tarde se pone a hacerlo como si fuera el diluvio universal y se llenan de agua lugares que llevan meses sin ver una gota, no es extraño que algún animalejo se vea sorprendido y aparezca donde no tiene que hacerlo.

Para mi fue una suerte que así fuera y así disfrutar un rato con su observación. Y también para él, porque andar deambulando por el asfalto no es un muy buen lugar que digamos para que un galápago conserve su integridad física. Y así fue como lo encontré, regresando en coche a Zamora por una carretera próxima al río Duero, ya muy cerca de la ciudad.

Por fortuna había un descampado un poco más adelante y hasta allí lo llevé, que fue donde grabé el vídeo y le hice unas fotografías. No mucho rato porque no es cosa marear mucho a los animales salvajes, pero sí el suficiente para poder ver lo excelente nadadores que son, porque con apenas unos centímetros de profundidad que tenía un charco, se desenvolvía como pez en el agua. No en vano, la mayor parte de su vida se desarrolla en el agua.

Después de molestarlo un poquito y como el río no estaba muy lejos, lo recogí de nuevo y lo acerqué hasta las proximidades de la orilla. No lo dejé allí porque la especie está considerada como vulnerable y en gran parte es debido a su captura por el ser humano para tenerlo como mascota. Así que pensé que mejor era quitarlo de la vista del público, no siendo que fuera a acabar en algún jardín privado o dentro de alguna vulgar contenedor de plástico.

Y tras ello, mas contento que unas castañuelas, continué con mi marcha en busca de una ducha bien caliente, porque aunque no fue mucho tiempo, nada más dejarlo, me di cuenta que estaba calado hasta los huesos y no iba a ser cosa enganchar un catarro primaveral, de esos que son tan difíciles de quitar.

Reino: Animalia / Filo: Chordata / Subfilo: Gnatostomados /Superclase: Tetrapoda / Clase: Reptilia / Orden: Testudines / Suborden: Cryptodira / Superfamilia: Testudinoidea / Familia: Bataguridae.

Nombre científico: Mauremys leprosa (Schweigger, 1812).

El galápago leproso tiene un caparazón alargado, que en las hembras puede llegar a medir 23 cm. y 21 en los machos. Es ligeramente más ancho en la parte trasera que en la delantera, siendo su borde liso. Su coloración varía entre el verde oliva y el pardo, con manchas pardo rojizas, que se tornan claras a medida que el animal envejece.

El peto o parte inferior está fuertemente unido al caparazón, siendo de color amarillo o crema, con manchas oscuras, que también desaparecen con la edad.

La piel es de color verdosa, presentando tonalidades amarillas o anaranjadas, destacando una mancha redondeada de este color entre el tímpano y el ojo.

La cabeza es corta y ancha, plana en la parte superior y en forma puntiaguda, terminando en las dos oquedades de la nariz (narinas). La boca tiene una cubierta cornea en forma de pico. Entre los dedos posee una membrana que los une, teniendo 5 uñas en las patas anteriores y 4 en las posteriores. La cola es alargada.

Es de reseñar que presentan dos glándulas inguinales llamadas de Rathke, que emiten una sustancia muy desagradable, y que la denominación leproso proviene de unas verrugas que le salen en el caparazón a algunos ejemplares viejos.

Para distinguir machos y hembras hay que fijarse en la cola cuando está estirada, ya que la cloaca de las hembras queda a la altura del caparazón y la de los machos está situado más atrás. Además el peto (parte inferior) es cóncavo en los machos, y aplanado y más alargado en las hembras, siendo también el caparazón más ancho y redondeado en las hembras.

Durante la estación fría hibernan. Para ello se entierran en el lodo, donde permanecen hasta la primavera. Con ella, despiertan y empieza el periodo reproductivo. Tras ello, las hembras cavan un agujero en el suelo de unos 10 cm. de profundidad, donde depositan hasta una docena de huevos de aproximadamente 2×4 cm., que dependiendo de las condiciones meteorológicas empezarán a eclosionar a partir de los 2 meses.

Su alimentación es omnívora, aunque predominantemente carnívora, depredando insectos, anfibios, cangrejos, peces, e incluso carroñas y excrementos.

Se estima que su esperanza de vida supera los 30 años.

Berberomeloe majalis – ESCARABAJO ACEITERO O ACEITERA COMÚN

El encabecamiento de esta entrada es cosa de mi buen amigo Borum. Para mi es un lujo y un privilegio que haya aceptado colaborar en el blog. Así que sin más, vamos con ella.

Tengo un amigo de esos que molan, de los de verdad, que tiene un blog de “bichos”, que te cuentan cosas de las que pasan delante de tus narices, pero que ni te das cuenta, porque a veces miramos mas allá, y no sabemos apreciar lo que tenemos delante. Dando un paseo con la familia por nuestra zona habitual de escapada como es la Carballeda olvidada (tan de moda ahora), vimos el animal que a continuación describiré.

Al poco de haberle podido fotografiar me dirigí a la mejor fuente de información que conozco, y no empieza por Goo, ni acaba por gle, al grano, Arturo, me dijo que el susodicho animal era un escarabajo aceitero, reconozco que lo había visto antes alguna vez más, pero no me había parado a observarle. Varias cosas captaron mi atención, la longitud de su abdomen era desproporcionada con la de su tórax, en el que se encuentran tres pares de patas que conseguían arrastrar el anteriormente mencionado voluminoso abdomen. Otra de las características es que la velocidad de desplazamiento era muy elevada, lo que hacía complicado obtener una instantánea.

El abdomen era la parte mas significativa y reveladora, de un negro azabache de tonos brillantes lo que destacaba eran unas franjas horizontales de color rojo (que en algún espécimen podría ser incluso de tonos anaranjados), desde pequeño mis mayores me decían que si algo en el campo veías de vivo color y que no se mimetizara con el resto del entorno, pusieras atención, porque esa tonalidad estaba ahí por algo.

Mirando un poco en internet me di cuenta que es un animal que, desde antaño, hace muchos siglos, los primeros pobladores de la Península ya utilizaron como remedio medicinal e incluso como veneno, ya que segrega un aceite que puede llegar a ser venenoso sobre todo para sus depredadores. Preguntando a los moradores de la zona me dijeron que conocían dicho animal y que la lo llamaban “Bacarruda” o “Vacarruda”, al igual que en otros lugares lo denominan “curita”.”

Fotografía Juan Carlos Borumburu.

Reino: Animalia / Filo: Arthropoda / Subfilo: Hexapoda / Clase: Insecta / Orden: Coleoptera / Suborden: Polyphaga / Infraorden: Cucujiformia / Superfamilia: Tenebrinoidea / Familia: Melioidae / Subfamilia: Meloinae / Tribu: Lyttini.

Nombre científico: Berberomeloe majalis (Linnaeus, 1758).

Estos coleópteros pueden llegar a medir más de 7 cm. de longitud, casi todos correspondientes a su desarrollado abdomen, en el cual destacan unas franjas transversales de tonalidad rojiza o anaranjada al final de cada segmento, siendo el resto del cuerpo completamente negro.

La cabeza y el tórax son pequeños en comparación con el abdomen. Al comienzo del mismo tienen unos pequeños élitros (alas endurecidas), careciendo de alas verdaderas.

Su actividad comienza con la primavera, dedicándose a labores reproductivas. Tras ellas, la hembra deposita cientos de huevos en un hueco que excava en la tierra a poca profundidad. Con el verano emergen las larvas, que tienen aspecto plano y alargado. Rápidamente buscan una planta en flor a la que trepan hasta alcanzar la flor.

Una vez en ella, esperan que llegue una abeja solitaria, a la cual, gracias a tres uñas que poseen en el extremo de cada pata, se agarran fuertemente para que las transporte hasta su nido. Allí devoran una pupa y ocupan su celda, continuando su alimentación con néctar y polen.

Tras esto se transforman en otra larva de aspecto rechoncho que continuará alimentándose de polen hasta alcanzar el tamaño adecuado. Entonces pupan y se transforman en el individuo adulto.

Los adultos se alimentan de materia vegetal y néctar de flores.

Un comportamiento curioso de esta especie es la denominada tanatosis. Cuando se sienten acosados se hacen los muertos para despistar a sus depredadores. Sin con esto no consiguen nada, entonces segregan cantadirina. Lo hacen en la unión de las patas con el abdomen y con esta sustancia debemos tener precaución porque es bastante irritante.

Está ampliamente distribuido por toda la península ibérica.