Anas platyrhynchos Linnaeus, 1758 – ÁNADE REAL O AZULÓN

Dando un paseo por la orilla del río Duero a su paso por Zamora, me he encontrado con un grupo formado por una docena de ejemplares de esta especie, tanto machos como hembras. Los machos son coquetos y elegantes como ellos solos, da gusto verlos con esos colores tan llamativos, en contraste con la coloración más camuflada de las hembras y el comportamiento algo más huidizo. Aunque la verdad es que se ve que están muy hechos al contacto humano, no tanto como para acercarnos a tocarlos, pero sí lo suficiente para no salir volando nada más vernos. He estado entretenido un buen rato mirándolos, viendo cómo se perseguían, cómo pegaban vuelos cortos, cómo iban y venían, como si estuvieran jugando. Igual es lo que estaban haciendo. Lo que me ha costado un poco más es hacerles la foto, no paraban quietos.

Este colorido que tienen es el llamado plumaje nupcial o de apareamiento, que presentan desde septiembre hasta principios del verano y que lo describo más abajo. El resto del tiempo tienen una coloración similar a la de las hembras, tal vez para mimetizarse mejor durante la época de crianza.

Me han recordado, no obstante son sus antepasados directos y de ellos provienen, a aquellas parejitas de patitos que año tras año comprábamos antes de irnos a pasar el verano en el pueblo, uno amarillo y otro negro. Claro que aquellos no llegaban a volar nunca, pero si le estropeaban el agua a las gallinas de los abuelos, que si ya se endemoniaban cada vez que nos veían llegar con ellos, no os cuento la de juramentos que nos caían cuando la liaban con los bebederos. Y es que daba igual ponerles una bañera con agua, allí donde había agua limpia, allí tenían que ir a meter el pico. Eso sí, listos no podían ser más, cuando por la tarde llegaba la hora de bajarlos al río, ya estaban preparados un rato antes. Sacarlos del agua para subir a casa ya era otra cosa, pero una vez conseguido, venían detrás como perricos. Recuerdo que algunos hasta bajaban y subían solos.

Filo: Chordata / Clase: Aves / Orden: Anseriformes / Familia: Anatidae

Los machos pueden llegar a medir hasta 60 cm. de longitud, alcanzando una envergadura alar de 95 cm. y 1’5 Kg. de peso. Las hembras son más pequeñas que los machos.

El plumaje de la cabeza y cuello del macho es de color verde brillante con irisaciones, bajo los cuales presenta un estrecho collar blanco. El pecho es castaño, el dorso parduzco y el vientre gris. La parte trasera de color negro, resalta sobre los extremos blancos de las plumas rectrices (últimas plumas del ala). El pico es amarillo con la uña negra y las patas poseen una coloración anaranjada. En su coloración destacan, por un lado, las dos plumas negras y rizadas que presentan sobre la cola, y por otro, el espejuelo del centro de las alas, de una tonalidad azul violácea.

Las plumas de las hembras son de color moteado, en las que tan solo resalta en el centro de las alas el espejuelo azulado. El pico es más oscuro que el del macho, oscilando del naranja manchado al pardo negruzco. Los jóvenes muestran gran parecido con las hembras, aunque la tonalidad general es algo rojiza.

Se alimenta principalmente de plantas acuáticas, insectos, gusanos, moluscos, pequeños peces, hierba, brotes de plantas e incluso bellotas.

El periodo reproductivo comienza a partir del mes de febrero, teniendo lugar un cortejo a base de una compleja muestra de posturas, batir de alas, giros y sacudidas de la cabeza, estiramiento de la cola y golpeteo del agua con el pico, todo ello acompañado de silbidos y graznidos. Una vez formada la pareja, la hembra acondiciona un nido con ramitas, hierba, hojas y plumón; normalmente oculto cerca del agua, aunque a veces pueden localizarse en zonas alejadas, como resquicios de rocas, huecos de árboles o campos de cereal. En él, más o menos por el mes de abril, la hembra deposita hasta 13 huevos, cuya coloración varía entre verdosa, beis y azulada. La incubación dura unos 28 días después de la puesta del último huevo, tras la cual eclosionan a la vez los pollos cubiertos de un suave plumón oscuro con manchas amarillentas. Estos son capaces de nadar y bucear a las pocas horas de vida y desde ese momento siguen a su madre en busca de alimento, empezando a volar a los 2 meses.

Está distribuido por toda la península Ibérica donde es un ave muy común, aumentando la población en invierno con la llegada de los ejemplares migratorios procedentes del norte de Europa.

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