Pyrrhocoris apterus – CHINCHE DE LA MALVA ARBOREA

A este chinche lo he conocido toda la vida como zapatero, y tal vez sea uno de los primeros bichejos que recuerdo haber visto en mi vida. Quizás sea por lo común que es, o quizás por lo llamativo de sus colores rojo y negro, no sé, pero zapateros he visto siempre en todos lados.

La otra mañana en el huerto me sorprendió ver una gran aglomeración de ellos. La noche había sido fresca, pero la mañana prometía que iba a hacer un buen día, y de hecho, ellos estaban a la abrigada de una pared, donde ya daba el sol y se estaba muy bien. Vamos, que tontos no son.

Su visión no creáis que me hizo mucha ilusión. Tal cantidad de bichos en una huerta no puede ser cosa muy buena… En cualquier caso, como parece ser que son muy gregarios, me dedicaré a molestarlos lo máximo posible, a ver si se percatan que los estoy invitando a abandonar la zona y buscar un lugar más tranquilo. Lástima que no puedan volar, para que el procedimiento fuera más rápido, ya veremos…

Además parece ser que son muy sensibles a las temperaturas bajas y les gusta reunirse en refugios que los protejan. Así que no queda otra que dedicarme a tapar agujeros y eliminar todo tipo de artilugios que les puedan servir de protección. De momento hay margen de tiempo porque sólo deben atacar a los repollos y plantas similares.

Viéndolos ya de cerca en la fotografía, me ha llamado la atención sus ojos saltones, puestos ahí uno a cada lado de la cabeza. Siendo tan pequeños, cuando los miras no se aprecian, pero no sé, al verlos en la imagen ampliada, me han resultado curiosos.

Otra cosa que me ha resultado muy llamativa y que se aprecia en el vídeo, es lo diminutos que son los elitros, las alas endurecidas que protegen las alas verdaderas. Se aprecian en el vídeo, en un individuo que los tiene un poco separados, lo que nos explica lo pequeñas e inservibles que tienen que ser las alas escondidas bajo ellos. Normal que no puedan volar.

Reino: Animalia / Filo: Arthropoda / Subfilo: Hexapoda / Clase: Insecta / Orden: Hemiptera / Suborden: Heteroptera / Infraorden: Pentatomomorpha / Superfamilia: Lygaeoidea / Familia: Pyrrhocoridae.

Nombre científico: Pyrrhocoris apterus Linnaeus, 1758.

Nombres comunes: Zapatero, San Antonio, chinche roja.

Su coloración es roja con las características manchas negras que podéis ver. La cabeza, patas y antena son totalmente negras. En sus fases ninfales pueden faltar algunas de las manchas negras en el tórax. Sus alas son reducidas y no son funcionales.

Las hembras suelen ser algo más grandes que los machos, pudiendo llegar a alcanzar 1’2 cm. de longitud, mientras que los machos apenas pasan del centímetro.

Su ciclo biológico suele tener una duración de 2 a 3 meses. La etapa reproductiva comienza en la primavera y las cópulas pueden ser muy largas, pudiendo llegar a durar varios días. Los huevos eclosionan a la semana o semana y media.

Hasta llegar a convertirse en adultos las ninfas pasan por 5 estadios, mudando de piel al finalizar cada uno de ellos. Son muy sensibles a las condiciones climáticas y la duración de cada fase depende mucho de ellas.

Son animales sociables que se pueden ver en grandes grupos. En los estados larvarios las aglomeraciones pueden superar los varios cientos de individuos.

Su nombre es debido a que se alimentan de las semillas y la savia de las flores de las malvas, que absorben gracias a su boca succionadora, pero también son carroñeros y comen otros insectos, e incluso caníbales, porque tampoco desdeñan los cadáveres de sus congéneres, de hecho en el vídeo están aprovechando los restos de un compañero muerto. El problema para los productos de la huerta viene cuando escasean estas fuentes de alimento y comienzan a atacar coliflores, repollos y similares.

Por último reseñar que para el ser humano son completamente inofensivos.

2 respuesta a “Pyrrhocoris apterus – CHINCHE DE LA MALVA ARBOREA”

  1. Al final resulta que son omnívoros. No sé pierden nada. Yo los he visto en entorno urbano y suelen estar en zonas despejadas (descampados) dónde suele haber restos de basura. Por ello suelo asociarlos con mal olor. Si cuentas que son necrófagos esto da sentido a mi percepción. Felicidades por la entrada Arturo, una vez más. Un abrazo

    1. Todos estos que son parecidos suelen tener unos aromas un poco “fuertes” por llamarlos de alguna manera, jejeje. Suelen buscar la tranquilidad y la protección, por eso los descampados en un buen sitio para ellos. Gracias a ti Borum una vez por leerme. Un abrazo.

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